¿Dónde Esta Dios?

Cuando era niña mi abuela siempre me decia —con Dios todo se puede—Y yo ingenua, le creí.

Al pasar los años las dudas fueron creciendo, amontonándose en mi alma como hojas caídas, creando en mi interior un peso tremendo. Cuando no aguante más, algún día le pregunte a mi abuela — ¿Si con Dios todo se puede, entonces dónde está?

Ella me respondió —Dios esta aqui, y alla, El esta en todas partes.

Pero las dudas siguen creciendo…y en las noches cuando la soledad me acompaña yo me pregunto:

¿Dónde está Dios cuando por la mañana escucho a mi madre llorar silenciosamente en el baño?

Seguramente ella piensa que el áspero sonido de la ducha encumbre el sonido de su tristeza, sin saber cómo el penetrante sonido de su llanto llena mi habitación como una sombra negra, dejándome sin aire.

Y yo….sin dinero, y sin solución….Cierro mis ojos al igual que un niño cuando tiene miedo.

Y en mi cuarto oscuro y sombrío me escondo de su tristeza mientras que poco a poco, pedazo por pedazo, mi corazón se desvanece.

Mi madre siempre sale de la ducha con ojos hinchados y rojos pero con una sonrisa deslumbrante, como una estrella fugaz en el cielo, mientras me pregunta suavemente si quiero algo de comer.

¿Dónde está Dios en estos momentos cuando mi mama sufre sola y desamparada?

Cuando las bestias la acechan y la muerden sin piedad, mientras ella huye desesperada, cansada y herida, por un oscuro bosque.

¿Dónde está El?

¿Cuándo nos ayudara?

I Have Seen You…

I have seen you angry.

I am familiar with the way your body tightens, and the feel of your coiled skin under my hands.

I have seen the massacre of your lips as they release the army of daggers that you hide inside yourself.

I have felt the sting of them as they bore through me.

I’ve felt them rip me apart, tear me to shreds and expose me.

Self-protection, they say, a last line of defense against the enemy.

But I’ve seen the tell-tale sign of blood in your mouth.

They cut you too, but in your anger you forget.

Yes, I have witnessed your destruction…and I have survived.

Living in the aftermath of your anger I often forget that I, too, have seen you radiant.

Glowing like the sun and the moon.

I have felt your laughter warming the insides of the dark spaces within me.

Your light flowing in and breathing life into those dark barren places that have never known joy….or love.

I have curled myself into your arms and I have felt safe and wanted.

On your radiant days, together, we create planets, worlds… entire civilizations!

We are invincible gods, you & I.

I have seen you frightened, wary, and a myriad of other expressions. I have seen them all, and I have loved each and every one.

But..today for the very first time I saw your sadness.

I have grown used to your red days…they do not frighten me anymore.

But, I do not know what to do with your sadness.

…and I fear that I do not wish to know.

~Ink me In